miércoles, 13 de abril de 2011

Otra vez a las lágrimas

En estos momentos puedo decir que he encontrado a la escritura cómo una de las prácticas más reconfortantes hasta el momento. Cuando comenzé a descrubrir que lo podia hacer y que de realmente me encantaba me di cuenta que si la tenía, no necesitaba nada más. Todo se escribe, y todos tenemos para leer.
     Voy a confesar que al principio tuve miedo de no tener temas o más bien, no encontrar motivos. Pero conforme pasaba el tiempo me dí cuenta que cuando menos lo esperaba, las ideas ya rondaban en mi cabeza por días y me tomaba una noche materializar aquel trabajo. Despues podía sentarme con la mente en blanco y escribir según mi pensamientos me lo iban contando todo.
     Se que lo que van a leer puede sonar terriblemente ridículo. Pero la literatura es cómo estar perdidamente enamorado. Y para volverla todavía mas bella, es encontrar lo hermoso de otra persona, sólo que ahora está dentro de mí. Puedes escribir y dormirte con la misma sensación de estar acompañado.
     Pero no sólo las letras son importante para mí. Me encanta el cine, las películas que puedo ver más de una vez y seguir descubriendo cosas. Las que me recuerdan a mí en diferentes momentos, que me enseñan los finales que pude haber tenido; Llegar a entender que Michael Gondry y Spike Jonze son más que ficción. Es la vida con sus diferentes significados.
     Por último, no menos profunda pero si compleja, es la música. Con la universidad es dificil escucharla todo el tiempo. Pero me gustan lo momentos en que por alguna razón llega una canción a tu vida, a la cuál no le falta ninguna palabra y menos, le sobra. Hace dos noches, escuché una por primera vez, llegó en el momento indicado y era justo lo que necesita para entender. Normalmente, ya no lloro como lo hacía antes, no por eso siento menos; pero esta canción, logró que lo hiciera:

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